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Mitos y verdades sobre el sexo después de los 50 años

Hay muchísimos mitos dando vueltas a la hora de hablar del sexo a determinada edad, sobre todo después de los 50 años. Sin embargo, la mayoría se caen al detallar las verdades, que sí son lo importante.

La verdad es que no hay ninguna condición que quite la posibilidad de vivir y disfrutar de la sexualidad, comprendiéndola en sentido amplio y sea a la edad que sea. En todo caso lo que sí sucede con el tiempo es que el cuerpo y la respuesta sexual pueden presentar cambios. Por eso, ampliar la sexualidad más allá de lo genital nos enriquece. Muchas veces lo que nos pasa es que confundimos un cambio fisiológico con un problema.

Estos son los mitos que circulan:

-Que las personas de edad no son deseables sexualmente. Vivimos en una sociedad que estigmatiza y rechaza el inevitable paso del tiempo, ejerciendo mucha presión sobre qué es deseable y que no.

-Que con el tiempo se pierde el deseo.

-Que se pierde la capacidad de tener una relación sexual.

-Que empeora la calidad de las relaciones sexuales.

-Que si no hay buena lubricación o erección, significa que no hay ganas.

-Que la actividad sexual a cierta edad es riesgosa.

-Que no es necesario cuidarse si no hay riesgo de embarazo (acá estamos ignorando el riesgo de infecciones de transmisión sexual).

En la práctica vemos que esto no necesariamente es así. El paso del tiempo tiene sus ventajas: se gana en experiencia, confianza, nos conocemos más a nosotros mismos e, idealmente, nos tomamos las cosas con más calma y madurez. Tenemos más información, más conocimiento y control de la sexualidad.

Estas son las verdades:

Con el paso del tiempo, todo se vuelve más lento. Pero mayor lentitud no implica menor satisfacción. Es cierto que, con la edad, puede disminuir la intensidad del orgasmo y podemos tardar más en alcanzarlo. También se alarga el período refractario, es decir, el tiempo que lleva volver a excitarse después de un orgasmo.

El principal cambio lo podemos observar en la fase de excitación de la respuesta sexual: la erección y la lubricación. En la mujer, la sequedad vaginal puede generar un fuerte dolor en la penetración y llevar a la evitación. Esto puede mal interpretarse como falta de deseo o puede derivar en la falta de deseo a futuro si el dolor se sostiene en el tiempo.

En el hombre la pérdida o el cambio en su erección impacta sobre su autoestima. Puede notar menos rigidez, sostener la erección durante menos tiempo, presentar dificultades para penetrar o para colocarse el preservativo. Será fundamental que logre conectar la mente con algo que lo excite fuertemente.

En cualquiera de los casos, sepamos que existe una amplia variedad de tratamientos posibles que se pueden llevar adelante con el acompañamiento adecuado de los profesionales correspondientes, una ginecóloga o un urólogo.

Cada etapa de la vida nos va a desafiar a nivel sexual de una manera diferente. Hay personas que viven esta etapa como un reencuentro y una liberación.

La manera en que vamos a responder y acomodarnos a cada cambio tiene que ver con la historia sexual que hemos ido armando a lo largo de la vida. Cultivando una buena salud en general, y una sexualidad sana en particular, y con la información que nos permita vivirla en calma y sin prejuicios iremos por el camino más placentero.

Fuente: https://www.elcordillerano.com.ar/noticias/2021/05/05/108346-mitos-y-verdades-sobre-el-sexo-despues-de-los-50-anos

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